Atamarasait-3 (1983)

 

Atamarasait fue la respuesta al Concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para la planificación de los terrenos de propiedad municipal y su entorno, situados en el sector de Tamaraceite. Un hecho que significó un hito en aquellos años puesto que el objeto del concurso no era otro que la búsqueda de una idea para hacer ciudad, en un momento político e histórico que coyunturalmente significaba un punto de inflexión del urbanismo de Las Palmas. La propuesta obtuvo el primer premio en dicho concurso.

La zona de estudio contemplaba varios núcleos de población: Tamaraceite, Galera, Frailes Altos y Frailes Bajos.

Para redactar la propuesta se realizó un intenso trabajo de campo en el que se conjugaba la observación directa del lugar y del ambiente existente con una serie de entrevistas en profundidad a los representantes de las organizaciones vecinales.

El trabajo sociológico realizado tenía por objeto integrar a los destinatarios, a la población, en el planeamiento; es decir, establecer un diálogo de intercambio de información, con el fin de detectar el estado de las necesidades subjetivas de equipamiento e infraestructuras de los barrios, determinando con ello las prioridades de actuación. Así se llegó a determinar y distribuir los equipamientos de manera que además de cumplir los estándares de la Ley del Suelo, quedaran localizados en enclaves que respondieran al modelo de ciudad buscado, en base a que dichos equipamientos, además de su primera y necesaria función, debían cumplir un papel recuperador y revitalizador de la conciencia urbana.

En síntesis, los criterios previos a la formulación metodológica fueron los siguientes:

• buscar una escala de pequeña ciudad con áreas de carácter diverso, resultante por extensión del centro urbano preexistente;
• seguir una política programable de distribución del suelo; ofertar un espacio urbano realista y consecuente con la inercia histórica;
• ofertar un espacio urbano “familiar”;
• prestar especial atención al deterioro medioambiental provocado por el proceso urbanizador precedente, potenciando los recursos y valores del territorio afectado;
• dar una gran importancia a la adecuación de la interrelación entre medio valorado y espacio público que maximicara las inversiones económicas sobre él producidas a favor de una rentabilidad funcional y cultural;
• tender a una estructura urbana concreta pero con flexibilidad suficiente para admitir una segunda fase de renegociación de capacidades de servicios, ocupaciones y usos durante la redacción definitiva del Plan.

Años más tarde, en 1987 Gestur comenzó la redacción del Plan Parcial, en la que JM Aceytuno no participó, a pesar de haber formado parte del equipo ganador del concurso. Entre el proyecto definitivo, que preveía una excesiva construcción para la zona, y el plan que ganó el concurso, que respetaba hábitats urbanísticos del barrio, existían fuertes y contradictorias diferencias.

 

Propuesta de Ordenación Volumétrica y Usos del Suelo

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